Hace unas semanas fui a Puerto Jiménez, en la península de Osa, Puntarenas, Costa Rica. Fue mi primera vez en tan hermosas tierras. Fui con Igna y Jime <3 y estuvimos en la casita de la familia de Jime. Hermosísimas y hospitalarias personas.
00 — Osa como santuario de la biodiversidad
La península de Osa es un nexo de biodiversidad tropical ya que alberga cerca de 2.5% de las especies de la Tierra. Es increíble que en tan poco área puedan convivir tantas especies. Y aunque enorme esta cifra, únicamente está contabilizando las especies terrestres. Existe un universo aún bastante desconocido y en constante exploración que es el océano.
Con esto en mente, en 2019 un grupo de locales amantes de la conservación unieron esfuerzos para fortalecer la protección de Playa Preciosa ya que es la playa más cercana al Golfo Dulce donde distintas especies de tortugas adoran anidar.
El proyecto Tortugas Preciosas de Osa nació a partir de esos esfuerzos, y ahorita está completamente consolidado, donde salvan al mundo una tortuga a la vez. Entiendo que Tortugas Preciosas de Osa pertenece al Amazon Conservation Team, por lo que no es un esfuerzo localizado únicamente, también tiene apoyo regional y están llevando sus conocimientos con las tortugas a otros lugares del planeta. Gracias a esto, Tortugas Preciosas de Osa, aunque sigue existiendo, ha evolucionado al proyecto de Mareas Ancestrales donde además de proteger a las tan valiosas tortugas, se establece como un centro de aprendizaje y de reforma cultural para locales y extranjeros.
Tuve la suerte de que Ivannia y Max, tíos de Jime, fueran nuestros anfitriones. Ivannia es Ingeniera Forestal y Max es Director del Programa de Tortugas Preciosas. Gracias a Max también conocimos a JuanCa, manager de ciencia y conservación, y ya en el campo a Manuel, coordinador del programa de conservación, los tres de Amazon Conservation. Increíbles personas, siempre atentas a educarnos y a responder nuestras preguntas. Espero poder colaborar en algún proyecto con ellos en el futuro.
Iva también me contó de sus aventuras como Ingeniera Forestal, respondió todas mis preguntas respecto al bosque y sabe montones. Me quedé sin tiempo para poder seguir entrevistándola, pero espero pronto continuar aprendiendo de ella.
01 — ¿Qué pasaba antes de que existiera gente que le importara?
Las tortugas son seres impresionantes, que siempre llegan a desovar en el lugar donde nacieron. Gracias a ser altamente conscientes de los campos magnéticos de la tierra, pueden navegar kilómetros de kilómetros de agua para volver a la playa que presenció su nacimiento. También la temperatura ambiental influye directamente al sexo de los huevos. Crazy shit.
En Playa Preciosa, se tiene documentado que desovan 3 tipos de tortuga diferente. La lora, la baula y la carey. Respecto a esta última, Playa Preciosa es uno de sus principales lugares de desove. Recordemos también que la tortuga carey es la especie de tortuga en mayor peligro de extinción. ¡SALVEN A LAS TORTUGAS! (┬┬﹏┬┬)
Todo el mundo quiere ser el primero en robarse los huevos de tortuga. Varios tipos de aves, los mapaches y hasta las hormigas son los principales depredadores de los huevitos de tortuga. Dependiendo de la especie tienen distintos ritos de anidación. Algunas tortugas son medio vagas y desovan casi donde llega la marea, y se van. Otras, hacen señuelos de sus nidos para despistar a sus depredadores, por lo que dejan marcas como si hubieran anidado, pero el nido real está bastante escondido.
Después están los humanos, que de esos hay dos tipos. Los que se los quieren llevar para comercializarlos como alimento, o los héroes que patrullan la playa a distintas horas del día para ser ellos quienes capturen los huevos y de esta manera pueden trasladarlos a los nidos artificiales para protegerlos y ser capaz de monitorear de cerca los huevos para la eventual liberación de los neonatos una vez eclosionen de sus huevos.
02 — Demasiadas tortugas, pero no las suficientes
Nuestro segundo día inició a las 5:00 a.m., ya que la liberación de tortugas se daba súper temprano en Playa Preciosa, a ~30 minutos de donde nos estábamos quedando en P.J. Yo iba medio trasnochado porque el día anterior me había dado alergia extrema de algo que nunca supe qué fue. No sé si fue un bicho o una planta, el punto es que dormí mal porque tuve una crisis. Igualmente con toda la ilusión me fui con mis amigos y llegamos justo a tiempo.
Ya habían eclosionado varios huevos y los neonatos estaban como locos en sus primeros momentos de vida. Otros estaban aún aletargados o sin ganas de salir al nuevo mundo que les espera.
Nos indicaron que nos pusiéramos guantes de látex para seguir la legislación actual de manipulación de tortugas para la conservación. Los colaboradores que llevaban a cabo la dirección de la actividad nos dijeron que no les encantaba el hecho de generar residuos de un solo uso en cada liberación, pero por el momento esa es la normativa. Espero evolucione.
Entonces nos pidieron que lleváramos los neonatos a la zona designada para la liberación en la playa y una a una aproximadamente 77 tortugas fueron liberadas ese día. Fue un momento sumamente emotivo y sentí al mismo tiempo una profunda tristeza. Probablemente todos esos neonatos ya no están con nosotros en este plano. La estadística indica que 1/1000 tortugas llega a adultez y reproducirse. Nosotros apenas liberamos 77. Pero imagínense qué sería de ellas si nadie las protegiera y se siguieran permitiendo prácticas depredativas.
03 — ¡Liberen a las tortugas!
Inmediatamente, codificado en su ADN e impulsadas por sus instintos, las tortugas aletean desesperadas para alcanzar el mar. Con dos dedos, y sin presionar bruscamente, se manipulan una última vez las tortugas para sacarlas de la cubeta y posarlas en la arena. Adiós tortuguitas. Le pido al universo que al menos una de ustedes llegue a su adultez y continúe el ciclo. Les deseo lo mejor en esta odisea que les espera.
04 — Avistamiento de especies
Los que me conocen saben que adoro avistar aves. Cada vez que puedo, expando mi diario de avistamientos con especies muy extrañas y bellas a lo largo del país. Puerto Jiménez jamás sería la excepción.
Avisté dos tipos de Carpinteros: el bebedor (Sphyrapicus varius) y el lineado (Dryocopus lineatus). También un Gavilán Chapulinero (Rupornis magnirostris), muchísimas Lapas Rojas (Ara macao) que siempre andaban en parejitas enamoradas. Vi por primera vez el imponente Zopilote Rey (Sarcoramphus papa), y también el negriblanco Espiguero Collarejo (Sporophila morelleti) y el Soterré Pechibarreteado (Cantorchilus semibadius) que le encanta el pacífico sur del país. También el picogrueso Negro Azulado (Cyanoloxia cyanoides) parecía un pinzón de los de Darwin. Vi un Loro Verde (Amazona farinosa) y un Loro Frentirrojo (Amazona autumnalis) y siempre me trae alegría verles en libertad y no enjaulados en una terraza. El Saltator Gorgianteado (Saltator maximus) nunca lo había visto en mi vida, y el muy popular Soterré Cucarachero Sureño (Troglodytes musculus) que me paso topando en Cartago me lo topé también acá.
No solo avisté aves. Vi sapos, mariposas, ranas, monos ardilla y monos congo. Inclusive mi amigo Ignacio tomó fotos en el momento perfecto donde iba transitando una tropa de monos ardilla. Excelentes dotes fotográficas, y fue con una cámara que apenas sabía utilizar y contra el tiempo porque los monos no esperan ni posan.
También jugué horas con el telescopio que tenían, donde enfoqué a una familia de monos congos tomando una siesta en las alturas de los árboles. Quedé enamorado del telescopio y de todas sus capacidades.